It’s all due to France’s changing dietary habits

The world of food retailing is undergoing a revolution. Today’s consumers see access to information as an absolute priority. It’s now possible to know what we’re eating, and whether it meets ethical, ecological or nutritional standards via all sorts of mobile apps. Yuka is an excellent example of these apps. It has become commonplace to see people scanning products in the supermarket aisles, looking for the best nutritional values. However, the question of information transparency becomes a live issue again as soon as there is any question as to the reliability of your sources. This is precisely where Blockchain steps in, offering information that cannot be falsified or corrupted because it is shared in the Cloud by trusted third parties.

 

“Blockchain is a technology for storing and transmitting information that is transparent and secure that operates without a central control mechanism. By extension, a Blockchain is a database that contains the entire history of all transactions among users since its creation. This database, which has no intermediaries, is secure and distributed, having been shared by its various users. This means that anyone can verify whether the chain is valid.” Source: blockchainfrance.net

The example of IBM

IBM quickly launched its own Blockchain solution, based on Hyperledger technology. Despite Auchan chose to turn to a startup, which the French corporation recently tested in Vietnam.

Let’s not forget that Hyperledger, which is hosted by the Linux Foundation in an Open Source environment, has been designed as a base for the development of application and solutions. It supports the use of components such as consensus and membership as plug-and-play services. Moreover Carrefour, Nestlé, Walmart and other competitors of the Lille-based group have already used it as a base for their own products.

What are the aims of Auchan and the German startup, Te-Food?

In a press release, the group drew attention to the fact that in France, it is now possible to combine all information. It goes on the same way in Spain, Italy and even Senegal, It relates to a particular food product within a single, secure platform. It comes from the initial seed through to shipment of the final, packaged product by the producer. As such, we can track a carrot “from seed to plate”. Now, we have access to the same information as the ultimate retailer; something that is truly unprecedented.

This guaranteed traceability is delivered via a QR code on the packaging of the carrots. It can be interpreted by the consumer’s smartphone. Similarly, an RFID chip is applied to packaging, providing all information about the actual route taken by the carrots. The journey starts with their departure from the grower’s premises, and ends with their arrival on the shelves of the supermarket. Blockchain is applied to store information in a public database. It means the data is out of harm’s way and cannot be modified without authorization.

From food chain to supply chain

As such, Te-Food promises to use Blockchain to ensure that foodstuffs can be traced from the farm to the table. The startup integrates all supply chain data. Then it offers tools to identify and track products at all stages. It is also developing software (including apps) to enable customers to view this information. At last, it gives end customers access to raw data that has not been processed or interpreted in any way. As such, they are completely free to form their own opinions.

Greater agility and independence

Te-Food seems to be increasingly aligned to the DNA of the Auchan group. It also has an extensive presence in fast-growing Asian markets. It currently works with fruit and vegetables, as well as chicken and pork products. In early 2019, Auchan will be up-and-running with potatoes, then chicken and Iberian pork, followed by exotic fruit grown in Senegal.

As such, the technology will be used to support consumers while protecting the interests of retailers who are often accused of hiding or manipulating information.

 

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El vehículo autónomo: del tranvía a la lanzadera

Desarrollar la autonomía de nuestros medios de transporte se ha convertido en un reto crucial de la movilidad del futuro. Ya teníamos metros autónomos por todo el mundo: Barcelona, París, Pekín o incluso Tokio. Actualmente el coche autónomo está en fase de prueba tanto en China como en California. Cabe decir lo mismo de los «flying taxi», gran reto de movilidad urbana para los próximos años. Parece que esta autonomía de los vehículos pueda mejorar considerablemente el famoso último kilómetro de los usuarios del transporte público.

Autónomo y barato

Guillaume Pepy, jefe de la SNCF, anuncia la puesta en circulación de los trenes de alta velocidad (TGV) autónomos en 5 años. Hay una ambición por aumentar el tráfico y mejorar la puntualidad de los servicios ofrecidos en las grandes ciudades de Francia. «En un París-Lyon, tenemos previsto pasar a 16 trenes por hora en lugar de los 13 actuales, y disminuir en un tercio el número de retrasos», predice Luc, director del proyecto en la SNCF. Además, la SNCF justifica este cambio hacia la autonomía en base a sustanciales ahorros de energía y un mayor respeto del medio ambiente. El gran optimismo de Guillaume Pepy: «el tren autónomo es el futuro de la movilidad. Todas las piezas para construirlo ya existen. Sólo nos queda combinarlas» contrasta con el imperativo de rentabilidad que obliga al cierre de las «pequeñas estaciones» o de las «líneas menores».

Coche, trabajo, dormir

Esta nueva distribución de los medios saca a la luz el reto de los últimos kilómetros. Se hace esencial ofrecer a los viajeros sistemas integrados que conecten salida y llegada, para un viaje «puerta a puerta».

 «Estamos en una lógica que consiste en cuidar el itinerario de un modo integral, con una personalización de la oferta», anota Mathieu Dunant, director de innovación de la RATP: «Un vehículo autónomo le busca delante de su casa para llevarle al transporte pesado que le hará atravesar una gran ciudad y, al otro extremo, otro vehículo autónomo le llevará a su destino final.»

La lanzadera, ¿el vehículo del futuro?

Con este espíritu, la empresa lionesa Navya desarrolla lanzaderas autónomas. De este modo, pretenden implementar vehículos colectivos. ¿El objetivo? Asegurar el servicio en las zonas de trabajo (Polígonos Industriales u otros). ¿El medio? Unirlos a otros servicios de transporte urbanos.

Se ha lanzado en Lyon un proyecto, por iniciativa de Eiffage Energie Systems. La prueba se realiza con lanzaderas entre la estación de tram y el P.I. de Gaulnes, frecuentado por unos 1500 empleados. Olivier Maraval es el director regional de Eiffage Energie Systems. Precisa en una entrevista que: «desde el principio, hemos apostado por tener una lanzadera accesible a todo el público y gratuita». Para facilitar el trayecto con un tráfico denso, indica: «al aproximarse, los semáforos de señalización son avisados y Mia [la lanzadera de Navya] tiene la prioridad».  Son sistemas de comunicación de tipo V2X, que serán integrados en las infraestructuras.

Lanzaderas autónomas, pero bajo control

Por el momento, durante la fase de prueba, las lanzaderas autónomas aún necesitan un operador a bordo. Pero pronto su autonomía será total y se pilotarán a distancia. Sólo así serán rentables, según Olivier Maraval: «El hecho de tener una supervisión reforzada y adicional bajará el coste de explotación de la lanzadera autónoma en el último kilómetro».

La complementariedad de los medios de transporte afectados

Asegurar un trayecto optimizado y sin pérdida de tiempo es muy importante. Será necesario, en el futuro, conectar los diferentes medios de transporte (tren, tram, metro, lanzadera autónoma, vehículo autónomo) entre ellos. El objectivo es de garantizar una excelente geolocalización y transmisión de los datos en tiempo real. Se abren grandes perspectivas para los actores de estas tecnologías a medida que nuestras necesidades de movilidad aumentan.