En el corazón de Dijon, una ciudad y metrópolis inteligente en contínuo desarrollo tecnológico

En 2017, ya se anunció como la primera smart city de Francia. Hoy en día, conserva su lugar vanguardista con innovaciones suficientes para hacer palidecer a las más grandes ciudades de la Francia metropolitana.

 

Dijon: inteligente pero también ecológica

Pero una ecología inteligente y que solo implica a los ciudadanos. De hecho, en Dijon se piensa a nivel global y por tanto, en la utilidad pública. Por ejemplo, farolas equipadas con detectores que atenúan la luz o la apagan cuando no hay nadie en la calle.

La creación de esta innovación tecnológica se ve recompensada por el ahorro energético conseguido.  De hecho, esto permitiría reducir en un 65% la factura de la luz de la ciudad.

La gestión “inteligente” de las farolas, a través de iluminación LED y la gestión adecuada a las circunstancias, es un compromiso firme del grupo EDF/Citelum, encargado de la iluminación urbana. 34,000 farolas, casi la totalidad de las mismas, serán de LED. Mil de ellas estarán operativas a finales de 2019.

También se está estudiando un proyecto de señalización luminosa.

 

Seguridad ante todo

La smart city constituye también el deseo de la administración pública de garantizar los mejores servicios a la población además de una mayor seguridad.

Un centro piloto de 75 personas pronto estará en funcionamiento. Capacitado para grabar, filtrar y capturar imágenes de ciudadanos en el espacio público. Esta videovigilancia será utilizada por la policía, el transporte público y los servicios de movilidad compartida como aparcamientos y bicicletas.

También será el centro de atención telefónica de la administración. Capgemini quería hacer de esta célula un centro multidisciplinario capaz de centralizar y despachar todas las solicitudes a la administración para:

  • Comunicar diferentes sistemas informáticos juntos
  • Analizar los datos recopilados
  • Hacer recomendaciones.

El centro también está pensado para manejar posibles situaciones de crisis que requieran alertas masivas a la población.

François Rebsamen espera así “intervenir más rápido, y de manera más racional” cuando el caso lo requiera. De hecho, el alcalde de la ciudad tiene incluso planeado lanzar una aplicación adaptada que permitirá a los habitantes de Dijon contactar más rápidamente con los servicios de emergencia.

 

Smart city de Dijon: ¿a favor o en contra?

El proyecto costará alrededor de 105 millones de euros y finalizará en 2030.

Con esta financiación, François Rebsamen prevé la creación de un comité de ética especializado en la verificación de datos personales. Los 257000 ciudadanos de la metrópolis pueden tranquilizarse: la smart city diseñada por el ex Ministro de Trabajo de François Hollande es para utilizar los datos recopilados, pero no para abusar de ellos.

Solo los más refractarios siguen siendo cautelosos en vista de los grandes avances alcanzados. Cualquier metrópolis no tiene los mismos medios financieros para poner en marcha el desarrollo de una smart city en su área metropolitana.

Además, la amplitud del proyecto puede ser aterradora: una década es apremiante… ¿Quién puede afirmar que las tecnologías utilizadas hoy no estarán obsoletas mañana? ¿Que las infraestructuras establecidas responderán a un principio de inoperabilidad?

¡Nos vemos en 2030 para la respuesta!

 

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