Cuando la educación incorpora la inteligencia artificial

La inteligencia artificial está introduciéndose en todos los sectores, incluso en el de la educación. Esta rama de la tecnología, que hasta ahora estaba entendida únicamente a través del prisma de la psicología y la ciencia cognitiva, se está convirtiendo en el eje de un nuevo enfoque educativo. Más que una tendencia, la inteligencia artificial se ha convertido en un modelo de individualización y personalización de la enseñanza.

Según una encuesta de la MGEN, publicada en diciembre de 2018, el 71% de los franceses cree que las herramientas digitales en la escuela pueden mejorar los métodos de aprendizaje.

 

Innovaciones educativas, no hay mejor prueba que los resultados prácticos

El e-Learning

Este concepto es bastante atractivo, ya que no está dirigido solo a estudiantes, sino que puede abarcar todos los ámbitos de la población. Cada uno puede tener un motivo diferente para formarse, y la libertad de aprendizaje y el seguimiento ofrecido por las comunidades son dos ventajas muy importantes.

Si bien los MOOC (cursos de formación online) han existido durante mucho tiempo y se han convertido en una herramienta habitual, existen nuevos conceptos probados y aprobados por miles de instituciones en todo el mundo. OpenClassrooms es un ejemplo de modelo de EdTech: una escuela online que ofrece cursos de certificación dotada de una plataforma de comunicación entre estudiantes y profesores.

Pero no podemos olvidarnos de la educación en ciberseguridad. Issy-les-Moulineaux, entre otras cosas, ha configurado sus ordenadores escolares a finales de 2018 para parametrizarlos en función del motor de búsqueda Qwant, que es el más respetuoso con el tratamiento de datos personales.

Las plataformas online

Sirven para centralizar la información y promover la creación de redes de diferentes participantes. Este intermediario desmaterializado también facilitará la digitalización del formato papel, un activo para la difusión y la preservación del conocimiento.

Un buen ejemplo de ello es Bretaña: los docentes y los estudiantes están trabajando con una nube personal muy intuitiva para visualizar lecciones y ejercicios. Esta base de datos es ideal para facilitar el acceso a la información y resolver, en cierto modo, los problemas relacionados con el peso de las mochilas de los estudiantes.

Entre las más ingeniosas podemos mencionar a Sondo. Se trata de una plataforma electrónica que ofrece material educativo adaptado a los libros que ya se utilizan en las escuelas, pero cuya particularidad es que promueve la accesibilidad. Se trata de «una solución para mejorar los trastornos del lenguaje escrito, como la dislexia», según explica Sophie Hamon, responsables de las relaciones con los centros educativos en Mobidys. La herramienta ofrece funciones de lectura y comprensión lectora (barra de ayuda a la lectura, códigos de color para ciertas letras y una opción de audiolibro) para libros de literatura.

Otra innovación en términos de accesibilidad: la región de Ródano-Alpes ha implementado 57 robots Awabot para ayudar a los estudiantes que están enfermos o tienen una discapacidad a seguir las clases a distancia.

 

El personal docente como estandarte de la tecnología

Los estudiantes no son los únicos aprendices. Los profesores necesitan ponerse al día y muchos de ellos se sienten realmente atraídos por estas innovaciones. Es por ello que han nacido las comunidades asociativas.

Eduvoices es un punto de encuentro entre profesores para intercambiar prácticas pedagógicas que propongan soluciones innovadoras. Le Lab de l’Éducation también organiza hackathons entre profesores, desarrolladores y diseñadores para responder a problemas específicos. EdTech Drinks es una comunidad más informal que también organiza sesiones de intercambio mensuales con la presencia de invitados inspiradores: empresarios, psicólogos, investigadores, maestros, etc.

Por último, France Apprenante reúne a distintos trabajadores de los sectores de la educación, la formación, el aprendizaje, la innovación y el mundo digital que desean fomentar la transformación de las ciudades y las empresas haciendo accesibles todas las nuevas formas de aprendizaje. Estas entidades desempeñan un papel clave a la hora de poner en contacto a las personas implicadas en la EdTech francesa.

 

Francia, la primera de la clase

Con 300 startups, Francia es el segundo país más dinámico de Europa en términos de EdTech, justo después de Inglaterra. También es el octavo país del mundo (según el fondo australiano Navitas Ventures, julio de 2018).

De hecho, en Francia, es responsabilidad de las autoridades locales financiar sistemas y herramientas digitales para el sector educativo.

La Caisse des Dépôts inició esta revolución tecnológica con una licitación dedicada a la orientación. También acaba de firmar un acuerdo de asociación con el Ministerio de Educación Nacional francés para ayudar a las comunidades a modernizar sus instituciones (préstamos, servicios de ingeniería…).

 

Lo más importante es capacitar a los futuros docentes en los conceptos básicos de inteligencia artificial en materia de educación y, de este modo, prepararlos para la escuela del mañana.

Para mucha gente, estas tecnologías representan un verdadero potencial (plataformas de recursos, inteligencia artificial, robótica, objetos conectados) para la modernización del aprendizaje (individualización…), para complementar las técnicas pedagógicas (aulas invertidas…), para reforzar el enlace familia-centro educativo e, incluso, para solventar los problemas relativos a la orientación.

Estamos adentrándonos en una nueva era en la que la información se volverá más accesible y el aprendizaje será cada vez más autónomo.

 

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