¿Es la tienda una solución logística frente a la explosión del e-comercio?

Mondial Relay anuncia su asociación con Colis Privé para mejorar más la red de puntos de recogida de los paquetes vendidos por Internet. De media, desde ahora hay un punto de recogida a menos de 2.3 km del domicilio o de la oficina de cualquier comprador de productos on-line. La idea es que si el cliente no está presente cuando pasa el repartidor de Colis Privé, dispone de un plazo de 10 días para ir a retirarlo a uno de los 7000 puntos Mondial Relay. Tengamos en cuenta que a la vez La Poste o DHL ofrecen soluciones para la entrega rápida de paquetes pequeños a nivel internacional, con el objetivo de impulsar a los e-vendedores de tamaño pequeño y mediano. Una buena noticia para el e-comercio francés, ¡cuyo crecimiento se confirma con un incremento del 14% en el segundo trimestre de 2018!

Pero si el presidente de Mondial Relay afirmaba el año pasado que los robots no podrían remplazar los puntos de contacto físico (lo que los progresos realizados por algunos de los grandes como Amazon a través de las start-ups puede contradecir), hay otras alternativas imaginadas e implementadas. Dos ejemplos elocuentes de la creatividad que dinamiza la logística y cambia la situación en materia de satisfacción del cliente:

 

Kaporal transforma sus tiendas en minicentros de logística para enfrentarse al sempiterno problema de ruptura en el sitio web de e-comercio de la marca. Nicolas Ciccione, el director del negocio de comercio electrónico de la marca marsellesa, explica

“estamos focalizados en la construcción de un modelo omnicanal”. “Debemos ir a buscar el producto al lugar en el que se encuentra”, añade, para justificar la transformación de las tiendas en centros de expedición de pedidos.

La tienda que está situada cerca de una oficina de correos, deberá preparar el pedido del internauta y llevarlo para una entrega optimizada. El fin de las rupturas on-line, que también penaliza en gran medida el volumen de ventas de la marca, frustra al cliente e impide conocer el potencial real de cada producto. Nicolas Ciccione confirma que las rebajas de invierno 2017 han permitido validar este modelo y registrar un crecimiento del 20%.

El concepto se apoya en que todo el mundo efectúa a diario trayectos

Con otra visión muy diferente del proceso, Livingpackets  se ha orientado hacia la economía colaborativa. “Somos más rápidos que Amazon”, ¡promete su joven directivo Denis Mourrain ! El concepto se apoya en que todo el mundo efectúa a diario trayectos cuyo análisis define un valor en el recorrido de entrega de un paquete. El “repartidor aficionado” irá a recoger un paquete, provisto de su bolsa inteligente equipada con sensores, a una tiende A y lo depositará siguiendo su trayecto habitual en una tienda B (punto de recogida para la entrega al cliente final). La seguridad del proceso se basa en el empleo de sensores que seguirán en tiempo real el progreso y garantizarán la geolocalización de los productos contenidos en la bolsa, pero también la temperatura, la humedad, los posibles choques (todos datos útiles para asegurar una buena entrega final). Un reparto de este tipo cuesta actualmente 18 euros y la suma se reparte entre los diferentes actores: la start-up, los vendedores y el sitio web de e-comercio y por supuesto, el repartidor ocasional. Una idea que crea valor en todos los puntos de la cadena logística y que no emplea más recursos que los existentes, excepto una aplicación para unir el conjunto.

La logística está en plena revolución tecnológica y cultural. ¡Que llegue mañana!

 

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