La Gare du Nord, hacia una renovación moderna e inteligente del espacio urbano

En cifras, la Gare du Nord es, a la vez:

  • la estación con más tráfico diario de Europa. Por ella pasan 700 000 viajeros al día; es decir, más de 210 millones al año.
  • pero también es una de las menos populares (es la 4a estación peor valorada de Francia después de Rennes, Montpellier y Lisieux).

Según un estudio de Odoxa realizado para France Bleu Paris en enero de 2019, la Gare du Nord está considerada como “sucia e insegura“. Por no hablar de los continuos retrasos de los trenes debidos a problemas con los cambios de agujas, la catenaria, los equipos obsoletos y el vandalismo.

Por eso, su renovación es urgente. El proyecto final, que debería estar operativo para los Juegos Olímpicos de 2024, acaba de ser presentado en audiencia pública el 14 de mayo.

 

Renovar para rehabilitar

París pretende transformar la Gare du Nord en un complejo urbano (comercial, ferroviario y deportivo). El objetivo es elevarla a un “modelo arquitectónico del siglo XXI” para convertirla en una obra que perdurará a lo largo de los años.

Se programarán reuniones anuales para la ejecución de las obras:

  • el desvío de todas las vías está previsto para el primer trimestre de 2020 hasta 2022
  • La construcción (los pisos y la mejora del tejado) está prevista para el año 2023.

 

 

 

 

Todo se centrará en la rehabilitación del paisaje de la estación (exterior e interior), con las siguientes obligaciones:

  • crear una separación visible entre las llegadas y las salidas para gestionar mejor el tráfico y aliviar la congestión en la zona de la estación
  • ampliar las áreas de tránsito.

Objetivo previsto: multiplicar por 3 la superficie de la estación.

Debido a una limitación geográfica, la estación no puede ampliarse ni a lo largo ni a lo ancho, atrapada entre los edificios que la rodean.

Pero no importa: ¡la Gare du Nord apuntará hacia el cielo! Y es que la empresa inmobiliaria encargada del proyecto, Ceetrus, ha decidido construir varias plantas.

 

¿Cómo preservar el paisaje urbano?

La Gare du Nord ya tiene una fachada de cristal en la entrada. El objetivo es extender esta cristalera por una parte del tejado. Esto permitirá que la luz natural circule por la estación de un extremo a otro. Así, si se prescinde de la iluminación eléctrica, se obtendrá un beneficio medioambiental y energético.

La otra mitad consistirá en un techo ajardinado. ¡Exactamente! En la azotea se instalará una auténtica zona natural destinada a la relajación y el descanso dentro de este espacio decididamente urbano.

Con esta idea, han dado en el clavo. Aplaudiendo la disponibilidad de espacios verdes, los vecinos han acordado que esta azotea cubra más de 11 000 metros cuadrados de superficie.

 

La Gare du Nord, motor de la movilidad

Un diseño a gran escala que no se limitará al ferrocarril para este proyecto de Smart City. Así como el término “estación” puede referirse a la red ferroviaria, el proyecto pretende ser un vehículo para:

  • mejorar las entradas a los carriles para autobuses
  • facilitar el acceso del tren a la red de rutas de la RATP.

Ceetrus no se detiene ahí. Porque la compañía también está planeando un gigantesco parque de bicicletas con capacidad para 2000 vehículos. Una propuesta ganadora para la ciudad de París, ya que así se evitará que las bicicletas saturen las aceras. Para el usuario, supone la garantía de disponer de un lugar accesible donde aparcar su bicicleta y acortar los desplazamientos entre el hogar y el trabajo.

 

Tener en cuenta el factor humano en la renovación

Se trata de introducir mejoras innovadoras que integren el factor social de la población de paso. La creación de un centro de acogida para personas en situación precaria y la instalación de cabinas de ducha son algunos ejemplos destacados.

Ceetrus también piensa en los turistas que viajan a Londres o a Bruselas, y planea multiplicar por 4 el tamaño del centro comercial. Ya se ha diseñado una zona libre de impuestos mucho más amplia para los pasajeros del Eurostar. Y, en el escenario de este nuevo complejo, también cobrará vida un espacio de cotrabajo.

La estación ya no será solo una zona de paso, sino que se convertirá en un lugar para vivir y trabajar.

 

Este gran proyecto costará nada menos que 600 millones de euros. Pero sin duda ayudará a restaurar la imagen de la estación. Porque ahí es donde reside el reto de este proyecto de Smart City. Transformar la Gare du Nord en una verdadera ciudad dentro de la estación.

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