¿Qué es una smart city?

Convertido actualmente en un término de moda, ¿es la ciudad inteligente algo más que un simple concepto prometedor que hace posible creer en un futuro mejor en un planeta abarrotado y sometido a los abusos del ser humano? La superpoblación de las grandes ciudades es un hecho que todos podemos constatar. Si en la actualidad más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, pronto esta cifra alcanzará el 70% (según estimaciones para 2050). ¿Cómo podemos vivir juntos, cómo podemos evitar el despilfarro de los recursos naturales mientras somos responsables del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero?

 

¿Para qué es una ciudad inteligente?

Una smart city consiste precisamente en ofrecer un espacio vital optimizado tanto en términos de costes (incluidos los costes de impacto ambiental) como en términos de bienestar para sus habitantes. Por ejemplo, Singapur, que se reivindica como Smart City (incluso Smart State), ha desarrollado los “Supertrees”, unos árboles que se iluminan a la vez que recogen el agua de lluvia y moderan la temperatura de la ciudad. En Corea del Sur, en la ciudad de Songdo, las carreteras están llenas de sensores que analizan constantemente el tráfico y lo regulan para reducir el consumo de energía.

Espíritu inteligente

Tener un espíritu “smart” significa, por un lado, orientar todas las decisiones y las infraestructuras hacia la preservación óptima de los recursos o incluso hacia la autonomía en términos de consumo energético y, por otra parte, imaginar una explotación de forma abierta de los datos producidos y recuperados a través de los habitantes y los objetos conectados. El “Open Data” es un principio elemental de la ciudad inteligente. La calidad y sostenibilidad de nuestro futuro espacio vital dependen del uso relevante de los datos. Proporcionar a los operadores urbanos los datos de una ciudad permite modelizar casi todas las interacciones entre la ciudad y sus habitantes. Obviamente, el objetivo de estos modelos es el de mejorar las condiciones de vida a través de nuevos servicios y un flujo de comunicación aún desconocido.

 

Datos alrededor del mundo!

En Los Ángeles, Lyon o Bogotá, la información transmitida a través de aplicaciones de transporte u objetos inteligentes es recogida y estudiada para proponer nuevas soluciones de transporte, nuevas rutas y también para mejorar la seguridad en los desplazamientos. Bogotá se ha convertido en la séptima ciudad del mundo con más atascos y, sin duda, la peligrosidad de la ciudad está más relacionado con los problemas de circulación que con la delincuencia o el crimen que aún está en nuestra memoria. Abrir los datos a empresas públicas y privadas permite a todos vivir mejor, moverse mejor. En Los Ángeles, se está trabajando especialmente en el “smart parking”, ya que el estacionamiento cuesta un promedio de 1400$ al año. Por no hablar del enorme incremento de contaminación que supone el tiempo que se tarda en encontrar un sitio libre. En San Francisco, la ciudad también está implementando algoritmos para optimizar tanto el acceso a la información de una plaza de aparcamiento gratuita cercana como el precio real del aparcamiento en la ciudad, dependiendo de la hora y la ubicación. Sin embargo, la gestión inteligente del aparcamiento será esencial cuando utilicemos vehículos autónomos y los operadores de estos vehículos tengan que optimizar sus costes de funcionamiento del servicio.

Como podemos ver a través de estos ejemplos, la globalización de los datos y su procesamiento son esenciales para el desarrollo de las ciudades inteligentes en las que todos esperamos vivir en menos de 10 años. Los proyectos son muy numerosos y variados, las ciudades y los estados que los apoyan están impulsados por la incesante innovación procedente de los investigadores y start-ups de todo el mundo. La hiperconexión y la transmisión de datos alimentan los modelos matemáticos que definen y dan forma a nuestros espacios futuros.

Ser una “smart city” significa entender y anticiparse a lo que muestran los datos sobre los comportamientos y sueños de sus habitantes.

 

 

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