El cambio climático, un gran desafío

El objetivo es limitar el calentamiento global a 1,5°C entre 2030 y 2050.

En los últimos años, hemos observado impotentes los efectos y los daños que el cambio climático causa. Más que una preocupación, se ha convertido en la prioridad del gobierno.

Para reducir el impacto en la vida de los ciudadanos, debemos considerar una visión holística de las políticas públicas, mientras que en Francia todavía operamos en silos. La voluntad internacional es ser más eficaz en este ámbito para mejorar tanto los objetivos operativos como los políticos.

En términos de resiliencia, comenzamos con acciones concretas sobre el terreno y pasamos al nivel estratégico.

 

Cambio climático: ¿qué debemos esperar?

Emmanuel Bocrie, director de la Unidad de Medios de Comunicación de Météo-France, prevé episodios violentos en territorio francés en los próximos años. Todos los fenómenos meteorológicos son previsibles: inundaciones, lluvias torrenciales, sequías e incluso olas de calor.

Incluso llegó a anunciar durante un debate en el Comité Superior para la Defensa Civil Francesa que las precipitaciones en la costa oeste, la costa atlántica, aumentarían. Por eso recomienda que se inicien ahora proyectos de gestión de las precipitaciones (retención, evacuación de agua).

Por otro lado, cuando pasamos por encima de los 2 grados, no sabemos lo que el cambio climático puede causar.

Se habla mucho del derretimiento del hielo. Sin embargo, este no es el único peligro que hay que temer con el cambio climático. De hecho, si se espera que el número de ciclones en los territorios de ultramar (Antillas e Isla de la Reunión) no aumente, se estima que su intensidad se multiplicará por diez.

Sin embargo, el cambio climático no solo produce impactos a nivel meteorológico. Igualmente puede perturbar:

  • el ciclo del agua
  • las reservas de agua
  • la producción agrícola
  • las energías
  • promover el surgimiento de parásitos del sur.

Esto resultará en un aumento de las migraciones climáticas. Toda nuestra sociedad cambiará.

 

Cambio climático mundial y nacional

Cuando las autoridades se ven abrumadas, lo que mejor funciona es la solidaridad de los habitantes. Esto es más evidente en los países anglosajones, donde se ha educado a las personas para que sean responsables de su propia capacidad de resiliencia, así como de la de su entorno.

Además, los americanos están mejor preparados que nosotros. Sin embargo, la prevención es relativamente menos eficaz porque la financiación no es adecuada y se activa en los niveles inferiores de la jerarquía.

Debemos invertir en la preparación de la reconstrucción, porque Francia lleva retraso con respecto a los países anglosajones.

Sin embargo, en Francia, también podemos considerar una buena iniciativa. La estrategia de resiliencia de París organizada por Sébastien Maire, su alto cargo, que consiste en formar redes de ciudadanos sobre cómo proceder en el caso de:

  • atentados
  • inundaciones (recuerde que se trata de un riesgo importante para la ciudad de París)
  • crisis sociales
  • eventos climáticos mayores.


París apuesta por el clima

París es una de las primeras capitales en adoptar un plan climático. Sin embargo, si no cambiamos nuestras emisiones de gases, estamos avanzando hacia el peor de los escenarios.

Hoy en día, la capital cuenta con 10 años de experiencia con orgullo por el paisaje europeo. La estrategia 0 carbono se aplicará de aquí a 2050.  Y la meteorología está innovando con la organización “infra-departamental”, es decir, la entrega de información meteorológica más precisa por departamento.

Debemos seguir mitigando, pero también debemos adaptarnos. Y aquí es donde entra en juego la resiliencia.

La resiliencia no consiste en volver al estado anterior, porque seguimos siendo tan vulnerables como siempre. Es necesario empezar a anticiparse durante la crisis incluso si nos encontramos en una emergencia.

Todo comienza con la educación sobre los riesgos, aprendiendo a comportarse en caso de incidentes. Por el momento, y aunque Francia está haciendo grandes esfuerzos, está muy por detrás de los demás países. De hecho, con demasiada frecuencia se observa que no se respetan las normas de vigilancia. Y como los tiempos de alerta son relativamente cortos, la información meteorológica debe llegar directamente a los habitantes. 

 

Por lo tanto, ¿qué podemos hacer?

Debemos inventar:

  • sistemas de rehabilitación de la Ciudad que no consuman energía y no produzcan carbono
  • un modelo de transformación de la ciudad, de adaptación al cambio climático a través de un proyecto urbano, de sensibilización de los ciudadanos y de nueva cooperación territorial.