¿Por qué es tan difícil adoptar el coche eléctrico?

El Salón del automóvil de Ginebra ha concedido el premio del Coche del Año a un coche eléctrico. El Jaguar I-Pace es el primero de este tipo concebido por el fabricante. La edición 2019 de este Salón ha querido alabar los esfuerzos de la empresa al promover su autonomía y el consumo inteligente de energía. Sin embarho cabe recordar que la electrificación del sector automotriz constituye un peligro en muchos aspectos.

El coche eléctrico: un automóvil ecológico y económico

La primera ventaja de un coche eléctrico es sin duda el ahorro. 100 kilómetros en coche eléctrico representan un coste de alrededor de 2 euros en electricidad, frente a 11,50 euros de combustible.

Además se respetuoso con el medio ambiente al reducir la huella de carbono del conductor. Pero, el coche eléctrico también tiene ventajas económicas si se decide recargar en casa.  Por contra, las estaciones de carga repartidas por el espacio público representan un verdadero impacto, ya que con frecuencia ofrecen desorbitados.

Tener un vehículo eléctrico también proporciona beneficios significativos en términos de mantenimiento del vehículo. De hecho, hay menos componentes en movimiento y los frenos se utilizan menos.

¿Pero cuenta el coche eléctrico con la aprobación popular?

El coche eléctrico experimentó un gran impulso en Francia en el año 2017. A contrario en el año 2011 comenzó su expansión tímidamente. En 2017, se han contabilizado cerca de 25.000 coches eléctricos de particulares en Francia. Esta es una cifra muy baja en comparación con el número total de vehículos en funcionamiento en el parque automovilístico francés, es decir: 32,5 millones según INSEE.

El coche eléctrico sigue luchando actualmente por alcanzar el 1% de las ventas de vehículos nuevos.

¿Por qué los fabricantes están invirtiendo tanto en coches eléctricos?

Hay que recordar que la legislación vigente en la Unión Europea obliga a los fabricantes de automóviles a vender vehículos menos contaminantes. De hecho, el objetivo es reducir en un 40% las emisiones de CO2 de aquí a 2030 bajo pena de multa para los fabricantes.

Autonomía: el próximo reto del coche eléctrico

Los fabricantes saben que la autonomía es un factor clave a la hora de comprar un vehículo eléctrico. Es raro superar la barrera de los 200 km/hora en condiciones reales a pesar de los esfuerzos realizados por los fabricantes. Asimismo, la escasez de estaciones de carga en el territorio francés sigue siendo un tema delicado. Para compensar esta falta, el Estado tiene previsto instalar 7 millones de estaciones nuevas de aquí a 2030.

Las estaciones de carga no te facilitarán el trabajo

No creas que necesitarás solo unos minutos para una recarga completa como en los surtidores de combustible. El tiempo de recarga de un automóvil eléctrico en condiciones normales puede llegar a 8 horas. Por ello se recomienda recargar los vehículos en casa. Sin embargo, existe el riesgo de sobrecarga eléctrica si las recargas son demasiado frecuentes y el sistema es demasiado antiguo. Así que recuerda asegurar su sistema eléctrico y espaciar sus recargas para poder sacarle el máximo partido a la autonomía de su vehículo eléctrico.

 

A pesar de estos inconvenientes, ya podemos afirmar que el vehículo del futuro será autónomo y conectado. Este es el siguiente paso tras conseguir la reducción de las emisiones de los vehículos. De hecho, dentro del mismo sector automotriz, se utiliza el llamado IoT. Por el que el smartphone del conductor puede servir de llave, ser capaz de abrir las puertas del vehículo y de arrancar el motor. Ya no se necesita la pantalla del ordenador de abordo, el teléfono muestra la velocidad y la batería restante… Recuperando así la automoción todo su sentido.

 

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