Charlie y la pediatría

En el CES 19 de Las Vegas, no toda la atención se centra en los vehículos autónomos y en el auge de la Inteligencia Artificial. La vida diaria de los niños también puede mejorarse gracias a la tecnología, especialmente cuando se encuentran hospitalizados y recibiendo terapias intensivas. Esta fue la conclusión a la que llegó un padre médico, que quiso encontrar nuevas soluciones cuando su hijo de 4 años fue tratado por un cáncer precoz.

Un robot llamado Charlie

Hoy ha presentado a su robot «Charlie», una inspiración que debe a su hijo y que promete ser de interés para muchos hospitales de Francia y otros países. Charlie está equipado con una pantalla grande destinada a entretener lo máximo posible a los pacientes más jóvenes, pero lo esencial es la seguridad del enfermo. De hecho, un solo robot puede monitorizar de 10 a 30 pacientes según las exigencias del médico y del servicio.

Dotado de múltiples sensores, Charlie podrá registrar las constantes fisiológicas de cada niño y transmitirlas en tiempo real. Una ayuda valiosa para el personal hospitalario, siempre sobrecargado de trabajo. Además, es muy posible que la disponibilidad y la presencia de Charlie sean tranquilizadoras para la familia y los pacientes.

Un robot multifuncional

Por otra parte, la pantalla es un activo importante para mantener la cohesión social, que se ve fuertemente afectada por la distancia de los familiares del paciente. La pantalla también se puede utilizar para la comunicación entre la familia y el médico, el cual proporcionará información en el momento oportuno a través de un sistema de videoconferencia interactivo. Una nueva forma de garantizar el diagnóstico y, al mismo tiempo, tranquilizar a un paciente a menudo inquieto o incluso deprimido por estar poco habituado al entorno hospitalario.

Dado el éxito de este robot, Nicolas Homerh planea suministrar 4 robots en el primer trimestre de 2019:

  • dos en servicios geriátricos,
  • uno en pediatría,
  • y lo último en un servicio de medicina clásica.

Paro, el robot “terapéutico”

La empresa PARO ha desarrollado un robot “terapéutico” (clasificación aprobada por la FDA americana). Este peluche con cabeza de foca, Paro, se utiliza para reducir el estrés en pacientes jóvenes de hospital, y los resultados hablan por sí mismos:

  • disminuye la presión arterial,
  • regula la frecuencia cardíaca,
  • reduce la tensión muscular, el estrés y la ansiedad;
  • previene la depresión,
  • aumenta la confianza y la interacción social,
  • mejora la calidad de vida…

Los efectos de Paro son realmente notables. Equipado con sensores, este peluche reconoce la voz, sabe si es de día o de noche, siente las caricias y se adapta a su entorno.

Como podemos ver, el uso de robots no está reservado a las proezas técnicas, como los robots quirúrgicos que mejorarán considerablemente la productividad hospitalaria al tiempo que alivian a los médicos de los procedimientos más comunes. Sin embargo, el coste de estas máquinas sigue siendo un obstáculo importante para su aplicación en la actualidad.

La tecnología evoluciona muy rápidamente, las expectativas o esperanzas de la gente son muy altas y las generaciones más jóvenes no son una excepción. Por el contrario, el mundo de los videojuegos o la moda de los superhéroes contribuyen a promocionar al robot como un amigo que podría salvarles la vida.

¡También en los hospitales, los robots equipados con IA podrán salvar vidas y ser admirados por todos!

 

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